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Adocenado
Adocenado. Las venas lánguidas, el olor del mar lejos de mi piel. Ni una caricia, nada. Eterno polizón de unos barcos que siempre naufragan o que van a la deriva, termino rodando tierra adentro, lejos del mar, roto por su ausencia. Ni un sólo puerto que llevarme a los ojos. Allá donde la vida late con sus barbas rojizas, rebaños de pasos que traen el mundo pegado a las suelas, allá donde las voces son puro ruido. Allá la vida. Mi vida. Aquí mi duermevela reposado. Adocenado.
Niña Gitana
Junto al Lungotevere las aves dejarán de volar para que tú las cojas. El río deslizará, entre las luces débiles del campamento, una música dulce como la coca-cola. El frío huirá esa noche del refugio que habita entre tus huesos. Una brisa suave venida de los campos más tiernos acunará tu sueño para siempre. Tu recuerdo dejará de ser ese día golpe de acero sobre la carne abierta.