DESIERTO
Decía que su garganta era un desierto.
Decía… ¿Te habló de una casita en San Francisco?
Lejos de Nevada, (el desierto no debe repetirse)
Decía...Decía beber y no saciarse, decía bendecir
el líquido, postrarse de rodillas en los charcos.
Y estaba convencida de que yo…Me llamó fuente
por tener humedad bajo los párpados, uñas azules.
Pero yo…era el vaso, era el jarrón, era la copa
que cae al suelo desde sus manos torpes.
