Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2009.
Subterránea
También es subterránea
Y se mueve estertórea debajo de los pies
circulando entre yeso .
Aún así, aún así, aún así
estás flotando encima
como un balón rajado.
Apagas otra vela con la lengua.
Mapa del agua
No la saliva que cauteriza el paso de la llama
si no el escupitajo de vidrio que raja las mejillas.
No la lluvia que rueda por los torsos trenzados
si no el granizo que golpea las espinas dorsales.
No las secreciones que diluyen los cuerpos
en el recinto de la noche
si no los ácidos que devastan los órganos
en la sordidez del cuadrilátero.
No el chorro trémulo que la felicidad ondea
entre sus ramas
si no las gotas que acaban perforando la línea
de la boca.
No el líquido
si no el vapor.
Formas abrasivas que escapan de nosotros
para buscar el centro de las sombras.
Otro mapa del agua.
Isla
Y si lo haces mencióname así: isla
caprichosa, huidiza, volcánica
fernandina, emergiendo un pedazo
ahora y luego otro, quién sabe cada
cuánto y cuándo. Pero hay mar aquí,
esa es la única certeza, vaivenes
y un triángulo, esquinas, aristas
desde donde nada se ve llegar.
Isla, ¿tan difícil es entenderlo?
Pues ya lo sabes: dilo como sea
dilo esta vez a gritos: ¡isla!
que también se hunde (según)
se va al fondo, es un poso
una sábana de las dorsales
deja de verse al fin (¿qué buscas?)
Pero yo te lo digo desde abajo
desde más abajo aún, cóncavo
agujero, yo te lo digo tragando
peces transparentes: isla, isla.
Sobre mojado
Llorar sobre mojado
¿hay algo más estéril?
Apocalipsis
Sidney no ha sido la primera en cubrirse de arena,
antes fueron marismas, acuíferos, peceras de cristal
debidamente iluminadas en la base.
Las branquias se llenaron de la tristeza seca
que llega desde África. Y las branquias no escupen.
Este es el fin de las formas mojadas.
Este es el fin.
Nada se ha hundido de manera solemne,
no ha habido capitanes erguidos en la popa,
no ha habido mascarones chocando con las algas.
Ha sido un fin sincero sin medida de tiempo,
sin grados, ni erosiones, sin aviso, sin lírica.
Alguien pintó una línea que derivó en un círculo,
alguien le prendió fuego con válvulas mitrales.
Nosotros, escorpiones, nos quedamos adentro.
